Una tarde la gente vio a Rabiya buscando algo en la calle frente a su choza. Todos se acercaron a la pobre anciana,”¿Qué pasa?”-le preguntaron-”¿qué estás buscando?”. “Perdí mi aguja”, dijo ella. Y todos la ayudaron a buscarla. Pero alguien le preguntó: “Rabiya, la calle es larga, pronto no habrá más luz. Una aguja es algo muy pequeño ¿porqué no nos dices exactamente dónde se te cayó?”. “Dentro de mi casa”, dijo Rabiya. “¿Te has vuelto loca?”-preguntó la gente-”Si la aguja se te ha caído dentro de tu casa, ¿porqué la buscas aquí afuera?”. “Porque aquí hay luz, dentro de la casa no hay”. “Pero aún habiendo luz, ¿cómo podremos encontrar la aguja aquí si no es aquí donde la has perdido? Lo correcto sería llevar una lámpara a la casa y buscar allí la aguja”. Y Rabiya se rió.
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Pasando unos meses, el maestro le informó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente pero que al otro no sabía qué le sucedía, no se había movido de la rama donde lo dejó desde el día que llegó. Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió. Tags: Cuentos, Cuentos para darle al coco
Un hombre esta al principio de un largo pasillo que tiene tres interruptores, al final hay una habitación con la puerta cerrada. Uno de estos tres interruptores enciende la luz de esa habitación, que esta inicialmente apagada.¿Cómo lo hizo para conocer que interruptor enciende la luz recorriendo una sola vez el trayecto del pasillo?
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2008
Cuatro tresesPublicado por: DaleAlCoco in Matematicas recreativas, Problemas matematicos
Escribir los números naturales del 1 al 10 utilizando, en cada caso, cuatro treses y las operaciones suma, resta, multiplicación y división.
Su situación no era en modo alguno envidiable. De hecho, Pedro pensaba que todo le salía mal. Ganaba una miseria teniendo que trabajar muchas horas, su novia lo acababa de dejar y sus perspectivas de futuro no parecían mejores. La empresa donde trabajaba iba de mal en peor y aunque varias veces había intentado cambiar de trabajo, nunca lo había conseguido. Solo, casi sin ningún amigo, pasaba las horas reprochándose su debilidad y amargándose por su mala suerte. Tags: Cuentos, Cuentos para darle al coco |
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Un rey recibió como obsequio, dos pequeños halcones, y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara.
Hoy toca darle al coco con uno de los
Hoy os traemos un problema de 

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